1. ¿Qué es?
Definición: un aneurisma visceral es una dilatación localizada anormal de una arteria que irriga los órganos abdominales, como el bazo, el hígado o los riñones.
Riesgo: aunque son poco frecuentes, su principal peligro es la ruptura, que puede causar una hemorragia interna masiva. Menos frecuentemente se pueden ocluir (trombosar) o embolizar.
2. Clínica
La mayoría de los aneurismas viscerales son asintomáticos y se descubren de forma incidental durante pruebas de imagen realizadas por otras razones. Cuando son sintomáticos suelen ser por inestabilidad o rotura: dolor abdominal intenso, pudiendo asociar signos de shock (anemización, taquicardia, hipotensión, etc).
3. Tratamiento
El objetivo es prevenir la ruptura, especialmente si el aneurisma supera un tamaño determinado.
Vigilancia Activa
Procedimiento: Seguimiento.
Indicaciones: Para aneurismas pequeños que no cumplen criterios de tratamiento, se realiza un seguimiento periódico con imagen para vigilar su crecimiento.
Tratamiento Endovascular
Procedimiento: Embolización o exclusión con stent-graft.
Indicaciones: Técnica de primera línea: a través de un cateterismo se accede hasta el aneurisma para sellarlo mediante la liberación de coils y/o la colocación de un stent para excluirlo del flujo sanguíneo.
Cirugía Abierta
Procedimiento: Resección y reconstrucción.
Indicaciones: Se reserva para aneurismas que no son aptos para la reparación endovascular.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un aneurisma de la arteria esplénica?
Es una dilatación de la arteria del bazo, el aneurisma visceral más frecuente. Suele ser asintomático y detectarse por casualidad, pero conviene vigilarlo por el riesgo de rotura.
¿Son peligrosos los aneurismas viscerales?
Su principal riesgo es la rotura, que puede causar una hemorragia grave. Por eso, según el tamaño y el tipo, se vigilan o se tratan de forma preventiva.
¿Cómo se tratan?
La mayoría se tratan por vía endovascular (embolización o stent) a través de un catéter, sin cirugía abierta. En casos concretos se opta por cirugía.