1. ¿Qué es?
La patología carotídea más frecuente es la estenosis carotídea, causada por la acumulación de placas de ateroma (colesterol, grasas y calcio) en el interior de la arteria carótida. Esta acumulación se conoce como aterosclerosis. Otras alteraciones incluyen el glomus, la disección o los traumatismos.
Factores de riesgo: los mismos factores que causan la enfermedad arterial periférica y coronaria: hipertensión arterial, diabetes, niveles altos de colesterol, tabaquismo y antecedentes familiares.
2. Clínica
La estenosis carotídea suele ser asintomática. Frecuentemente, el primer síntoma visible es un ictus o un accidente isquémico transitorio (AIT). En el AIT los síntomas son temporales (menos de 24 horas). Algunos síntomas frecuentes incluyen pérdida súbita de fuerza o adormecimiento en la cara, brazo o pierna (generalmente en un lado del cuerpo), dificultad repentina para hablar o entender, o pérdida temporal de la visión en un ojo.
3. Tratamiento
El tratamiento busca prevenir el ictus en pacientes asintomáticos con estenosis severa o en aquellos que ya han presentado síntomas.
Tratamiento Médico
Procedimiento: Control de factores de riesgo.
Indicaciones: Fundamental para todos los pacientes.
Cirugía Abierta
Procedimiento: Endarterectomía Carotídea.
Indicaciones: Tratamiento de referencia. Consiste en abrir la arteria y retirar la placa de ateroma para restablecer el flujo.
Tratamiento Endovascular
Procedimiento: Stenting.
Indicaciones: Mínimamente invasivo: a través de un cateterismo se implanta un stent que ensancha el vaso y lo mantiene abierto.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los síntomas de una carótida obstruida?
La estenosis carotídea suele ser asintomática. Cuando da síntomas, el primero puede ser un ictus o un accidente isquémico transitorio: pérdida brusca de fuerza o sensibilidad en un lado, dificultad para hablar o pérdida de visión de un ojo. Ante estos signos, acude a urgencias.
¿Cómo se detecta si no da síntomas?
Con una exploración y un eco-Doppler de las carótidas, a menudo en personas con factores de riesgo (hipertensión, diabetes, colesterol, tabaquismo). Es una prueba sencilla e indolora.
¿Siempre hay que operar?
No. En muchos casos basta con controlar los factores de riesgo y la medicación. La cirugía (endarterectomía) o el stent se reservan para estenosis severas o que ya han dado síntomas.