La hinchazón de piernas, especialmente de pantorrillas y tobillos, es una de esas molestias que casi todo el mundo ha notado alguna vez, sobre todo tras un día largo o con calor. La mayoría de las veces tiene que ver con el retorno de la sangre por las venas, pero conviene saber distinguir cuándo es algo banal y cuándo merece consulta.
Por qué se hinchan los tobillos
La hinchazón (los médicos la llamamos edema) es la acumulación de líquido en los tejidos. En las piernas se nota primero en tobillos porque es la zona más baja, donde la gravedad juega en contra.
Cuando el retorno venoso no funciona del todo bien, parte del líquido se queda en las zonas más declives en lugar de drenar proximalmente de vuelta al corazón. Por eso este edema suele aparecer por la tarde y mejorar tras dormir con las piernas en horizontal.
La causa más común: el origen venoso
En muchas personas, la hinchazón que aparece por la tarde en ambos tobillos y cede por la mañana es de origen venoso: refleja una insuficiencia venosa en la que las válvulas de las venas cierran mal y sobrecargan el sistema.
Suele acompañarse de piernas pesadas, varices, picor o calambres. Es un problema frecuente y tratable, y responde bien a las medidas de compresión y, cuando procede, a los tratamientos del reflujo venoso.
Otras causas: no todo es venoso
Es un error atribuir toda hinchazón a las venas. El diagnóstico diferencial incluye causas que conviene tener presentes:
| Origen | Pistas que orientan |
|---|---|
| Venoso / postural | Ambas piernas, empeora por la tarde, mejora al elevarlas |
| Trombosis venosa | Una sola pierna, aparición brusca, dolor y calor |
| Corazón, riñón o hígado | Ambas piernas, puede haber falta de aire o hinchazón generalizada |
| Linfedema | Hinchazón dura que afecta también, de forma típica, al pie y los dedos |
| Medicamentos | Comienza tras iniciar ciertos fármacos (algunos para la tensión, antiinflamatorios…) |
Cuando la hinchazón es de las dos piernas y persistente, conviene descartar estas causas de manera ordenada antes de centrarse solo en las venas.
Es importante valorar si se hincha una pierna o las dos, la temporalidad, la morfología del edema y los signos cutáneos asociados. Una sola pierna que se hincha de repente con dolor hace pensar en trombosis; las dos, de forma progresiva, orientan a las venas o a una causa sistémica.
Señales de alarma
Acude a valoración pronta —o a urgencias— si la hinchazón:
- Aparece de golpe en una sola pierna, con dolor o calor: posible trombosis venosa.
- Se acompaña de falta de aire o dolor en el pecho: en ese caso, urgencias.
- Viene con enrojecimiento y fiebre, o con una herida que no cierra en el tobillo.
Qué puedes hacer
Para la hinchazón venosa o postural ayudan las mismas medidas que cuidan el retorno: caminar a diario, elevar las piernas al descansar, evitar estar mucho rato quieto, moderar la sal, controlar el peso y usar medias de compresión si te las han indicado. Es importante hacer una valoración con eco-Doppler para aclarar el origen.
En resumen
La hinchazón de tobillos suele ser venosa o postural, sobre todo si afecta a las dos piernas y mejora por la mañana. Pero no conviene darlo por hecho: una sola pierna hinchada de repente obliga a descartar una trombosis, y la hinchazón de ambas piernas puede tener un origen sistémico. Ante la duda, una valoración vascular pone las cosas en su sitio.