Un dolor de abdomen que aparece siempre poco después de comer, hasta el punto de tener miedo a comer y acabar perdiendo peso, puede tener un origen vascular poco conocido: la isquemia mesentérica crónica, es decir, la falta de riego del intestino.
Qué es la isquemia mesentérica crónica
Es el estrechamiento de las arterias que irrigan el intestino (las arterias mesentéricas y el tronco celíaco), que reduce el aporte de sangre. La causa más frecuente es la aterosclerosis, el mismo proceso que afecta a las arterias del corazón o de las piernas.
Como esa aterosclerosis actúa de manera sistémica, suele haber varias arterias del abdomen afectadas. El intestino tiene circulación colateral y redes que se conectan, por lo que los síntomas aparecen cuando el estrechamiento es importante y/o afecta a varios vasos.
Síntomas: la angina intestinal
El síntoma característico es el dolor abdominal que aparece al poco de comer, habitualmente entre 15 y 30 minutos después. Se llama angina intestinal por su parecido con la angina de pecho: el intestino demanda más sangre para digerir y no la recibe.
- Dolor en la parte central o alta del abdomen tras las comidas.
- Náuseas, digestiones pesadas, descomposición o incluso vómitos.
- Miedo a comer por anticipar el dolor, que lleva a comer menos.
- Pérdida de peso progresiva y, a veces, cambios en el ritmo intestinal.
Por qué cuesta diagnosticarla
El dolor abdominal tiene muchas causas, así que este diagnóstico suele llegar tras descartar problemas digestivos más comunes. Conviene diferenciarla de otras causas de dolor tras comer, como el síndrome del ligamento arcuato: allí la arteria se comprime por un ligamento, afecta más a personas jóvenes y no se debe a aterosclerosis, aunque no es raro que aparezcan de forma concomitante. La isquemia mesentérica crónica aparece sobre todo en personas mayores con factores de riesgo vascular.
Cuando una persona mayor, con factores de riesgo cardiovascular o con las arterias de las piernas o del corazón enfermas, me cuenta que come menos por el dolor y ha perdido peso, pienso en las arterias viscerales. Es un diagnóstico que se pasa por alto con facilidad.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico combina la clínica con pruebas de imagen: el eco-Doppler valora el flujo de las arterias y el angio-TAC muestra con detalle el estrechamiento. Una vez confirmada y con síntomas, el objetivo es restablecer el riego.
Hoy el abordaje habitual es endovascular: mediante un cateterismo se dilata la arteria estrechada y se coloca un stent (angioplastia, stent), siendo un procedimiento mínimamente invasivo. En algunos casos se valora la cirugía mediante bypass u otras técnicas. Además, es imprescindible controlar los factores de riesgo (tabaco, colesterol, tensión arterial, diabetes). Tienes el contexto en la página de isquemia mesentérica crónica.
En resumen
La isquemia mesentérica crónica es la falta de riego del intestino por estrechamiento de sus arterias, casi siempre por aterosclerosis. Da dolor al comer, clínica digestiva y pérdida de peso. Cuando produce síntomas, el tratamiento endovascular con stent restablece el riego. Si tienes ese patrón de dolor tras comer, una valoración vascular puede aportar la pieza que falta.