El índice tobillo-brazo es una de las pruebas más útiles para saber si las arterias de las piernas llevan bien la sangre. Es barata, rápida y no duele, y muchas veces es el primer paso para diagnosticar la mala circulación antes de que dé problemas serios.
Qué es el índice tobillo-brazo
El índice tobillo-brazo (ITB) es el resultado de dividir la presión arterial medida en el tobillo entre la presión medida en el brazo. Si las arterias de la pierna están estrechadas, la presión en el tobillo baja y el índice también. Por eso este número refleja, de forma sencilla, cómo de bien llega la sangre a la pierna.
Cómo se hace
Es muy parecido a tomar la tensión. Te tumbas unos minutos y se coloca un manguito en el brazo y otro en el tobillo. Con un pequeño aparato de ultrasonidos (Doppler) se detecta el pulso y se mide la presión en cada punto. Después se calcula el cociente. Todo el proceso dura pocos minutos y no produce molestias.
Cómo se interpreta
El valor obtenido se sitúa en unos rangos orientativos. La interpretación final siempre la hace el médico junto con tus síntomas:
| Valor del ITB | Interpretación orientativa |
|---|---|
| Más de 1,3 | Arterias rígidas o calcificadas (no compresibles); el resultado no es fiable. |
| 1,0 – 1,3 | Normal. |
| 0,9 – 1,0 | Límite de la normalidad. |
| Menos de 0,9 | Sugiere enfermedad arterial periférica. |
| Menos de 0,4 | Obstrucción grave; riego seriamente comprometido. |
Un índice por debajo de 0,9 apoya el diagnóstico de mala circulación arterial, aunque no haya síntomas todavía. Cuanto más bajo es el número, más importante suele ser la obstrucción.
Es una prueba de cinco minutos que puede adelantarse años a un problema grave. En pacientes con diabetes o que han fumado, hacerla a tiempo puede marcar la diferencia.
Para qué sirve y cuándo se pide
El índice tobillo-brazo sirve para detectar y medir la enfermedad arterial periférica, valorar su gravedad y seguir su evolución. Suele indicarse cuando hay dolor en las piernas al caminar, heridas que no cicatrizan, pulsos débiles en el pie, factores de riesgo cardiovascular o dudas diagnósticas.
Qué pasa después
Si el índice es bajo, el siguiente paso es localizar con precisión la obstrucción mediante un eco-Doppler y, si se plantea tratamiento, pruebas de imagen como el angio-TAC o la arteriografía. Con todo ello se decide el enfoque: desde controlar los factores de riesgo hasta restablecer el flujo. Puedes ver las opciones en la página de enfermedad arterial periférica.
En resumen
El índice tobillo-brazo es una prueba simple que dice mucho: con un número orienta sobre si tus arterias llevan bien la sangre a las piernas. Es especialmente valioso para detectar el problema pronto en personas de riesgo. Si tienes síntomas o factores de riesgo, pídele a tu especialista una valoración vascular que incluya esta medición.