Una herida en el pie que no termina de cerrar es una de esas cosas que conviene no dejar pasar. Cuando una úlcera se estanca semana tras semana, casi siempre hay un motivo, y uno muy frecuente —sobre todo en personas diabéticas— es la falta de riego.
Que no cierre no es normal
Una herida sana mejora de forma visible en días y cierra en pocas semanas. Si una úlcera del pie no avanza, o va a peor, no es cuestión de tener paciencia: es una señal de que algo está impidiendo la cicatrización y hay que estudiarlo.
Por qué no cicatriza
Para cerrarse, una herida necesita que le llegue sangre suficiente. La sangre transporta el oxígeno y los elementos que reparan el tejido y combaten la infección. Si las arterias de la pierna y el pie están estrechadas —lo que llamamos pie isquémico—, ese aporte no basta y la herida se queda estancada.
En la persona diabética esto es especialmente relevante, porque a la falta de riego se suma la pérdida de sensibilidad, que hace que la lesión pase desapercibida. Lo vemos en el artículo sobre el pie diabético y la mala circulación. Por ello es sumamente importante tener un cuidado exquisito de los pies, una vigilancia activa y usar un calzado amplio que no genere rozaduras.
Cuándo consultar sin demora
Dolor en reposo, mal olor o secreción, enrojecimiento que se extiende o fiebre. Son señales de infección o de falta importante de riego: no esperes.
Cómo se estudia
La clave es comprobar si llega sangre al pie. Para ello se valoran los pulsos, se mide el índice tobillo-brazo y se realiza un eco-Doppler; si hace falta ver el mapa arterial con detalle, se recurre al angio-TAC o a la arteriografía. Con esa información se sabe de manera precisa si la herida no cierra por falta de riego y dónde está el problema.
Ante una úlcera del pie que no cierra, lo primero es evaluar la úlcera en sí y explorar los pulsos del paciente. Si se confirma afectación de la circulación de la extremidad, es imperativo evaluar la necesidad de revascularización.
Qué se puede hacer
Si la úlcera no cierra por falta de riego, el paso decisivo es restablecerlo. La revascularización puede hacerse por vía endovascular (cateterismo, angioplastia, stent, entre otras) o con cirugía mediante bypass u otras técnicas, según el caso. Esto se combina con la cura adecuada de la herida, el tratamiento de la infección si la hay y descargar la presión de la zona. Tienes el contexto en la página de pie diabético.
En resumen
Una úlcera del pie que no cierra debe estudiarse, porque puede indicar falta de riego. Sin sangre suficiente, la herida tendrá grandes dificultades para cicatrizar por mucho que se cure. Valorar la circulación es prioritario y, si falta riego, restablecerlo es lo que permite la cicatrización o la acelera. Ante señales de infección o dolor en reposo, consulta sin demora.